También se le llama Terapia Integral o Trascendental. Es una Terapia de sanación física, mental y espiritual.
Esta Terapia se realiza en estados de relajación, por lo que comienza con una relajación dirigida. Esto permite que los receptores estén tranquilos, abiertos y más receptivos. Una vez que los receptores han alcanzado un nivel de relax, se procede a impartir la Terapia.
¿Qué se moviliza en una Terapia Mística?
A través del terapeuta se canaliza una fuerza que es capaz de elevar la consciencia del receptor, haciéndola penetrar a lo menos en un nivel de conciencia inmediato superior al que se encontraba y es allí en donde se comienza a filtrar una energía armonizadora al interior de la persona, que va sanándola, vigorizándola, equilibrándola y preparándola para tener experiencias profundas de SI MISMA que le permitirán romper el circulo vicioso en el que se mueve su personalidad. Al canalizar la Fuerza Espiritual, el terapeuta activa unos puntos o centros espirituales que todas las personas poseen y es a partir de esta activación que el receptor puede percatarse de sus múltiples limitaciones que hasta entonces permanecían escondidas.
La Terapia es una práctica que facilita la percepción directa de estados espirituales elevados y sublimes como son la Paz, el Amor, la Libertad o la Felicidad, de los que generalmente sólo se habla. Es gracias a esto que la Terapia es una puerta hacia la meditación, ya que “muestra” a la persona estados elevados que se encuentran en su interior. Es importante destacar que la Terapia no está asociada a ninguna religión, ni creencias particulares. Al igual que el yoga, es una técnica que abarca todas las creencias y religiones sin exclusión. En este sentido es muy respetuosa con las personas y su relación particular con Dios, o el Ser.
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